El ácido hialurónico, un polisacárido y glucosaminoglucano de alto peso molecular. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y efectos cicatrizantes, ha pasado a ser una de las sustancias que más se están usando en diferentes ámbitos.

En el de la cirugía estética, este ácido irrumpió hace décadas con bastante fuerza. Desde entonces se usa principalmente para aumentar los labios de pacientes o rellenar arrugas faciales con efectos prácticamente inmediatos. Favoreciendo, además, la renovación de células y la elasticidad de la piel.

Al igual ha ocurrido en los últimos años en el sector de la odontología al demostrar numerosas investigaciones científicas sus beneficios al aplicarse en diferentes especialidades odontológicas. De ahí que no sea de extraño que se haya convertido en uno de los mejores métodos para afrontar varios tipos de tratamientos.

En este sentido, es interesante diferenciar un tratamiento estético de uno odontológico. Aunque el ácido hialurónico se use en ambos, no todas las aplicaciones tienen la misma complejidad. Si no tenemos este punto en cuenta, podría ponerse en peligro la salud y aspecto del paciente.

¿Te gustaría saber cuáles son las aplicaciones del ácido hialurónico en odontología?

Estética bucal

Gracias al ácido hialurónico es posible ocultar los pequeños triángulos negros que aparecen entre las papilas interdentales -entre los dientes- ocasionados por la gingivitis.

También es muy útil para rellenar los surcos nasogeniano y mentoniano, además de aumentar el volumen del bermellón del labio y de las arrugas peribucales.

Lesiones bucales

Las encías pueden sufrir alteraciones como aftas, cicatrices o úlceras. Son irregularidades que con un sencillo tratamiento de ácido hialurónico tienen solución, ya que esta sustancia posee propiedades que ayudan a la cicatrización y curación en la cavidad bucodental.

Lesiones periodontales

El ácido hialurónico ha resultado muy útil para tratar enfermedades periodontales teniendo muy buenos resultados en la regeneración tisular periodontal, por ejemplo. En este sentido y para tratar estas patologías, también es muy práctico como tratamiento complementario dadas sus propiedades antiinflamatorias, antiedematosas y antibacterianas.

Encías

La ausencia de encías es más frecuente de lo que pensamos. Así que en muchas ocasiones no es raro que el dentista no tenga encía suficiente para colocar, por ejemplo, una prótesis. En estas situaciones el ácido hialurónico es imprescindible para regenerar de forma natural la encía y permitir así la continuación de cualquier tratamiento dental.

Alineación de labios

En algunas ocasiones, tras recibir un tratamiento dental, es posible que la boca, más concretamente los labios, no queden completamente alineados o con la alineación correcta. En estos casos, el ácido hialurónico es la solución para renovar la sonrisa.

Mucosa Bucal

Puesto que el ácido hialurónico está presente de forma natural en el organismo es muy útil para proteger y regenerar la mucosa bucal. Del mismo modo, también contribuye a impedir infecciones cortando el paso a microorganismos y agentes irritantes.

Procesos degenerativos

Los procesos degenerativos afectan en su mayoría al aparato masticatorio y a nivel articular, siendo el más frecuente la osteoartritis. Sin embargo, este trastorno ha encontrado una solución en el ácido hialurónico gracias a sus efectos antiinflamatorios y de viscosuplementación.

Disfunción temporomandibular

El ácido hialurónico disminuye el dolor y mejora la disfunción temporomandibular en pacientes gracias a una aplicación intraarticular y sus propiedades mecánicas y metabólicas. En este caso el ácido hialurónico se usará como lubricante y reducirá el desgaste articular.

Como puedes comprobar, el uso del ácido hialurónico va más allá del aumento de labios o la eliminación semipermanente de arrugas. Estos son algunos de los usos de esta sustancia en clínicas dentales, pero existen muchos más. Consulta a tu especialista cómo puede ayudarte el ácido hialurónico a recuperar tu sonrisa y, por supuesto, a mejorar tu salud bucodental.

SOLICITAR CITA